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jueves, agosto 21, 2014

El inquieto punto caliente de las Islas Hawaii

Volcán Kilauea
En este planeta, pocas cosas más desconocidas hay para el grueso de la gente que el propio suelo que pisamos. La cotidianidad de tenerlo ahí todos los días hace que el común de los mortales no se plantee ni de donde ha salido, ni cuales son sus dinámicas habituales, excepto cuando esta actividad se pone de manifiesto y afecta a la vida cotidiana de la gente (ver Sant Celoni 1927, un terremoto a las puertas de Barcelona) siendo entonces cuando todo el mundo se acuerda de Santa Bárbara y advierte que las montañas están ahí por algo. Es en esta situación que los geólogos intentaron (e intentan) explicar estos movimientos y vieron que la corteza terrestre está dividida en placas que se menean más que la cola de una lagartija y que uno de los sitios donde mejor se puede ver este movimiento es en las islas Hawaii, un auténtico punto caliente del planeta.

Alfred Wegener
Cuando Alfred Wegener, en 1912 propuso su teoría de la deriva de los continentes, lo hizo en base del más que sospechoso encaje entre Sudamérica y África. Según fue pasando el tiempo y avanzando el estudio geológico de la Tierra y, sobre todo, del fondo del mar, salieron infinidad de pruebas que demostraban fehacientemente que la primigenia teoría de la tectónica de placas de Wegener era correcta. Una de estas pruebas irrefutables era la propia existencia de las Hawaii y el raro rastro que había en el fondo del mar durante miles de kilómetros.

El archipiélago de las Hawaii
Las Hawaii son un archipiélago volcánico que se halla perdido en medio de la inmensidad del Pacífico, que llamó pronto la atención de los geólogos por su permanente vulcanismo y porque sus 19 islas y atolones están dispuestas en una muy peculiar forma de hilera en dirección sureste-noroeste. Peculiaridad que se ve acrecentada en tanto y en cuanto que las islas más grandes y con vulcanismo activo son las que están al sureste, mientras que las que están más hacia el noroeste son progresivamente más pequeñas y con vulcanismo menor o, directamente, extinto. ¿Qué estaba pasando aquí? ¿Porqué hay esta diferencia de tamaños y de actividad volcánica?

A los antiguos habitantes de las islas no les era ajeno esta curiosa disposición y creyeron que la diosa Pele, protectora de los volcanes, se iba cada vez más hacia el sureste conforme que su hermana -que quería birlarle el novio- la descubría; al final se refugió en la más alta y alejada, la isla de Hawaii, ya que la lava que fluye en el volcán Kilauea, la protegía. Una romántica interpretación de una interesante actividad volcánica para la cual los geólogos tienen otra explicación.

Traza del punto caliente de Hawaii
El estudio de las partes emergidas era ya de por si concluyente, pero cuando se estudiaron los fondos marinos, se vio que detrás de las últimas y más pequeñas islas había una miríada de montes submarinos, progresivamente más pequeños y profundos que, a partir de un punto, tomaban dirección norte hasta llegar a tocar prácticamente la península de Kamchatka, a 5800 kms de la isla de Hawaii. Ahí es nada,... pero no acababa todo aquí.

Esquema de las Hawaii
La placa del Pacífico, que es sobre la cual se encuentra el archipiélago de las Hawaii y la caterva de montes submarinos que le siguen -llamada "cadena Emperador"-, por los estudios de la edad de su fondo, se determinó que era más joven cuanto más cerca del continente americano y más antigua cuanto más cerca de Asia se encontraba. Ello significaba que tenía un movimiento este-oeste y que se demostraba, una vez más la teoría de la deriva continental, pero... ¿y Hawaii? ¿se había quedado quieta?

Hotspot o Punto Caliente
Efectivamente, los geólogos determinaron que bajo las Hawaii existía un punto fijo de ascenso de magma desde las capas más internas del planeta que permanecía en su sitio a pesar del movimiento por encima de la placa del Pacífico, en lo que se dio a llamar Punto Caliente o Hotspot de las Hawaii.

De esta forma, la gran bolsa magmática de unos 500 km de diámetro que se encontraba fija en el manto terrestre, iba rompiendo la corteza terrestre conforme esta iba avanzando a la velocidad de crucero de 8 a 10 centímetros por año, y generando nuevos volcanes constantemente que emergían al exterior en forma de islas.

Placas Tectónicas terrestres
Según iba circulando la placa, conforme que las islas-volcanes iban sobrepasando el hotspot, éstos se iban apagando progresivamente, siendo, a su vez, erosionados por el mar, convirtiéndolos primero en islitas, después en atolones, y finalmente en montes submarinos prácticamente indetectables. Se demostraría así la veracidad del movimiento de las placas terrestres gracias a la línea de puntos que, en forma de islas y montes submarinos, había dibujado durante los últimos 50 millones de años el viaje de la placa del Pacífico sobre el hotspot de las Hawaii.

Terremoto Chile 2010
La existencia de más "puntos calientes" en la corteza terrestre (Yellowstone o las Islas Canarias lo son también) ha ayudado a los científicos a conocer los movimientos relativos de las placas tectónicas y así estudiar mejor los terremotos. Más allá de la búsqueda de gas y petróleo (ver ¿Qué es un almacén de gas?) las ciencias geológicas son una interesante ciencia que nos proporciona una visión aproximada de nuestro mundo; un mundo que, aunque parezca que no, permanece en continuo movimiento y evolución.



El Kilauea, una de las bocas del punto caliente de Hawaii

Webgrafía

2 comentarios:

Pancracio Celdran Gomariz dijo...

Estupendo trabajo: gracias, Ireneo. Es lamentable que cualquier noticia relativa a la fauna grotesca del famoseo se vea inundada de comentarios, y que algo tan culturizador e interesante se vea ayuno de notificaciones.

Ireneu Castillo dijo...

Muchas gracias, Pancracio. Es todo un placer que me hayas leído y que te haya gustado el artículo.

Un saludo bien cordial! :-)